La ayuda para Venezuela desde Estados Unidos encontró un nuevo impulso en Tampa, donde el empresario venezolano Jorge López transformó su negocio en un centro de acopio para reunir donaciones destinadas a las víctimas de los terremotos que sacudieron el país el pasado 24 de junio.
La iniciativa nació de manera espontánea, pero rápidamente movilizó a decenas de vecinos y comerciantes de la comunidad.
López, propietario de la boutique y peluquería para mascotas ¡Woof! Here It Is!, emigró a Estados Unidos hace aproximadamente diez años.
Aunque no perdió familiares en la tragedia, asegura que ver el sufrimiento de su país lo llevó a actuar.
Un negocio que se convirtió en centro de solidaridad
Entre el 30 de junio y el 4 de julio, su establecimiento en Westchase recibió ropa, mantas, medicamentos, artículos de higiene y alimento para mascotas.
Vecinos, clientes y otros comerciantes de la zona se sumaron a la campaña e incluso facilitaron un remolque para trasladar el primer cargamento hasta Miami, desde donde las organizaciones humanitarias coordinan el envío de la ayuda hacia Venezuela.
El propio López condujo el primer viaje y anunció que continuará organizando nuevas entregas conforme regresen más donaciones.
La comunidad latina respondió sin esperar
La campaña que se difundió mediante redes sociales, grupos comunitarios y el voz a voz, tuvo una rápida respuesta de la comunidad de la comunidad latina
Además de ropa y suministros médicos, López pidió alimento para perros y premios para mascotas.
Como amante de los animales, explicó que también quiso ayudar a los perros que participan en las labores de rescate y a los animales que quedaron abandonados tras el desastre.
«Solo quería hacer lo que estuviera a mi alcance, y agradezco mucho que esta comunidad también esté colaborando», expresó el empresario al medio Centro Tampa.
Un ejemplo del compromiso latino con su país de origen
Los terremotos del 24 de junio han dejado hasta el momento más de 2.900 fallecidos y decenas de miles de desaparecidos, mientras continúan las labores de rescate y la evaluación de miles de edificaciones afectadas.
Organizaciones humanitarias estiman que cientos de miles de personas necesitarán apoyo durante los próximos años.
En medio de esa emergencia, historias como la de Jorge López muestran cómo muchos emprendedores latinos utilizan sus propios negocios para responder cuando sus países de origen atraviesan momentos difíciles.
Más que un centro de acopio, su tienda se convirtió durante varios días en un punto de encuentro para una comunidad que decidió ayudar sin esperar a que alguien más diera el primer paso.




