Construir un dealer de carros en Tampa nunca estuvo en los planes de Jenny cuando llegó a Estados Unidos con apenas 20 años.
Sus vivencias la compartió en un video de TikTok donde cuenta cómo pasó de limpiar casas y estudiar farmacia a construir un negocio propio en una industria donde, al principio, sentía que no encajaba.
“Soy cubana, tengo 33 años y hoy te voy a contar cómo empecé mi negocio de carros en los Estados Unidos.”
Su historia no comenzó en una oficina ni en un concesionario propio, sino trabajando duro, aprendiendo y rompiendo sus propias creencias.
Entrar a un mundo que sentía ajeno
Cuando llegó a Estados Unidos, su realidad era la de muchos inmigrantes: trabajar en lo que apareciera, adaptarse rápido y salir adelante.
Mientras limpiaba casas y estudiaba farmacia, también ayudaba a su padre en su dealer de carros en Orlando.
Ese fue su primer contacto con el negocio, pero la conexión no fue inmediata, todo lo contrario.
“La verdad, al principio no me gustaba para nada este negocio porque creía que era una cosa de hombres.”
Esa percepción la acompañó durante un tiempo. Veía el negocio desde afuera como un espacio donde quizás no había lugar para ella hasta que algo cambió.
Poco a poco comenzó a entender cómo funcionaba, aprendió sobre ventas, clientes, operaciones y sobre el potencial real que había en esa industria.
“Poco a poco empecé a cogerle el gusto cuando vi la cantidad de dinero que podía ganar.”
Ahí dejó de verlo como el negocio de su padre y empezó a entenderlo como una oportunidad propia.
Construir su dealer de carros en Tampa y perderlo todo
En 2006 dio un paso enorme y abrió su propio dealer en Tampa.
Era una apuesta grande; un salto lleno de riesgo pero también de ambición.
Con el tiempo construyó su negocio y siguió avanzando.
Luego, en 2019, llegó una etapa que cambió su vida a nivel personal: nació su hija, y con ella, una nueva motivación.
“Mi hija fue mi motor impulsor para salir adelante.”
Poco después llegaría la etapa más dura de toda su historia.
En 2022 lo perdió todo: cerró el dealer, se separó y tuvo que empezar otra vez desde cero.
“Tuve que empezar otra vez, pero con más fuerza.”
Esa frase resume uno de los momentos más difíciles de su vida y a la vez, uno de los más transformadores.
Volver a empezar con más fuerza
Muchos se habrían detenido ahí: ella no.
Decidió reconstruirse, volver al negocio y hacerlo mejor.
Hoy su realidad es muy distinta.
Tiene un local mucho más amplio; un lote con más de 30 carros e incorporó servicios de gomería y mecánica para ofrecer una atención más completa a sus clientes.
Su crecimiento no llegó por suerte, llegó después de resistir, de caer y de decidir volver a empezar.
Su historia refleja una realidad que se repite constantemente para los latinos: migrar, entrar a industrias difíciles, demostrar valor y seguir adelante incluso cuando todo parece derrumbarse.
También rompe otro estereotipo: el de pensar que ciertos negocios siguen siendo espacios exclusivamente masculinos.
Ella demostró lo contrario. Hoy lo resume con un mensaje directo para otras mujeres inmigrantes.
“Si tú también eres emigrante, tienes un sueño grande, eres mamá soltera, créeme, los sueños se cumplen.”
El video de Jenny no habla solo de carros, sino de carácter, resiliencia y de la capacidad de levantarte incluso después de perderlo todo.
El verdadero éxito no está en no caer, está en tener la fuerza para construirlo todo otra vez.




