El Dr. Naim Dahdah, MD, es un médico internista destacado, experto en salud y personalidad de los medios de comunicación radicado en Miami, Florida. Indica que en la adultez el cerebro empieza a tener ciertos cambios. Puede disminuir la velocidad de procesamiento, la memoria inmediata se vuelve menos eficiente y hay una reducción progresiva en ciertas conexiones neuronales.
“Esto no significa necesariamente una enfermedad. Ahora bien, hay factores que pueden acelerar el proceso como el estrés crónico, la falta de sueño, el sedentarismo, una mala alimentación, el consumo de alcohol en exceso y enfermedades como la diabetes y la hipertensión”, alertó en Miami el Dr. Naim Dahdah, reconocido médico internista.
Factores que ralentizan el envejecimiento cerebral
Por otro lado, el experto menciona que existen factores que pueden ralentizar el envejecimiento del cerebro como el ejercicio regular, una dieta rica en antioxidantes, estimulación mental constante y relaciones sociales activas.
“Es clave reconocer señales tempranas de alerta, como olvidos frecuentes que afecten la vida diaria, dificultad para encontrar palabras, desorientación o cambios de conducta”, explica.
Para mantener un cerebro saludable, el experto en antienvejecimiento y fundador de D-Clinik recomienda tres pilares: actividad física, nutrición adecuada —especialmente estilo mediterráneo— y ejercicio mental como leer, aprender cosas nuevas o incluso socializar.
“Y algo importante: la genética influye, pero no lo es todo; el estilo de vida tiene un impacto enorme en cómo envejece nuestro cerebro”, añade.
La prevención es la clave
El doctor señala además otras estrategias para ayudar a preservar la función cognitiva, la energía y la calidad de vida a lo largo de los años.
Por ejemplo, la optimización de NAD+ (Nicotinamida Adenina Dinucleótido), una coenzima esencial en la producción de energía celular y en la reparación del ADN, cuyos niveles disminuyen con la edad.
Sus beneficios potenciales son mejora de la energía celular, apoyo a la función mitocondrial, posible protección contra el deterioro cognitivo y promoción de la longevidad celular.
También la Terapia de Reemplazo Hormonal (TRH) en mujeres mayores de 40 años, ya que la disminución de estrógenos durante la perimenopausia y menopausia puede impactar significativamente el cerebro y el cuerpo.
Los beneficios de la terapia antienvejecimiento —siempre bajo estricta supervisión médica— incluyen una notable mejora de la memoria y la eliminación de la molesta “niebla mental”. Asimismo, este enfoque ayuda a proteger la densidad ósea, devuelve la elasticidad a la piel reduciendo arrugas, regula el estado de ánimo y combate el insomnio, disminuyendo el riesgo de sufrir deterioro cognitivo.
Al respecto, el Dr. Naim Dahdah recalca la importancia de una consulta médica personalizada antes de iniciar cualquier tratamiento de longevidad.
Para potenciar estos resultados, una dieta mediterránea y la suplementación estratégica son aliadas indispensables. Entre los mejores suplementos para el cerebro destacan el Omega-3 (esencial para la agilidad mental), la vitamina D (para fortalecer huesos y defensas) y el Complejo B, clave para el correcto funcionamiento del sistema nervioso.




