La salud de los latinos muestra avances en varios indicadores, pero todavía enfrenta obstáculos que limitan el acceso a la atención médica en Estados Unidos.
Un nuevo informe presentado en el condado de Mecklenburg, en Carolina del Norte, concluye que las barreras económicas, lingüísticas y la falta de cobertura médica continúan afectando a miles de familias hispanas.
El reporte, elaborado por el Departamento de Salud Pública de Mecklenburg y el Instituto de Investigación Camino, analizó las principales fortalezas y desafíos de una comunidad que ya representa el 17 % de la población del condado, con cerca de 205.000 residentes.
El acceso a la atención médica sigue siendo el mayor reto
Los datos muestran que uno de cada tres latinos carece de seguro médico en Mecklenburg. En total, más de 69.000 personas no contaban con cobertura, mientras que el 40 % de los adultos hispanos no tenía un médico de atención primaria, una cifra muy superior al promedio del resto de la población.
El costo también continúa siendo un obstáculo importante.
Casi tres de cada diez latinos afirmaron haber dejado de acudir al médico por razones económicas, mientras que el 30 % de los hogares reportó dificultades relacionadas con el idioma inglés al momento de acceder a servicios de salud.
La combinación de barreras económicas, culturales y lingüísticas sigue alejando a miles de personas del sistema de salud.
La diabetes y la alimentación preocupan cada vez más
Aunque algunas enfermedades cardiovasculares presentan menores tasas entre la población latina que en el resto del condado, la diabetes continúa siendo una de las mayores preocupaciones.
El estudio encontró que el 14,7 % de los adultos hispanos vive con esta enfermedad, una proporción superior al promedio general de Mecklenburg. También detectó mayores niveles de inseguridad alimentaria, un factor que incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas.
Durante 2024, el 33 % de los adultos latinos manifestó preocupación por no tener suficiente comida en casa y el 24 % aseguró haber reducido el tamaño de sus comidas o haber dejado de comer por falta de dinero.
Estos factores, advierten los especialistas, terminan impactando directamente en la salud física y en la calidad de vida de las familias.
La comunidad también encuentra motivos para avanzar
El informe no solo identifica problemas, también destaca iniciativas que están dando resultados.
Una de ellas es el programa de Promotoras de Salud, integrado por trabajadoras comunitarias certificadas que acercan información, educación y orientación directamente a los vecindarios latinos. Su labor ayuda a reducir barreras culturales, generar confianza y conectar a las familias con clínicas y servicios disponibles.
Los investigadores insisten en que las estadísticas son solo una parte de la realidad. Escuchar a la comunidad y trabajar junto a organizaciones locales será clave para reducir las desigualdades en salud que aún afectan a miles de latinos.




