La infancia de David Vélez estuvo marcada por una decisión que ninguna familia quisiera tomar.
Cuando tenía nueve años, la violencia que atravesaba Colombia obligó a sus padres a dejar Medellín y comenzar una nueva vida en Costa Rica. Aquella experiencia le enseñó, desde muy pequeño, que adaptarse no era una opción, sino una necesidad.
Con el tiempo estudió Ingeniería y Administración de Empresas en la Universidad de Stanford, una de las instituciones más prestigiosas del mundo, y comenzó una carrera en grandes firmas financieras como Goldman Sachs, Morgan Stanley, General Atlantic y Sequoia Capital.
Todo parecía indicar que tendría una exitosa carrera como inversionista pero una experiencia cotidiana cambió por completo el rumbo de su vida.

La idea nació haciendo una fila en un banco
En 2012, mientras vivía en Brasil, David Vélez intentó abrir una cuenta bancaria.
Lo que debía ser un trámite sencillo terminó convirtiéndose en semanas de burocracia, filas interminables, documentación excesiva y comisiones difíciles de entender.
Muchos clientes aceptaban esa realidad como algo normal; pero él decidió cuestionarla.
Si la banca tradicional funcionaba así, ¿por qué no construir una alternativa completamente digital, sencilla y transparente?
Esa pregunta dio origen a Nubank, empresa que fundó en 2013 junto a la brasileña Cristina Junqueira y el ingeniero estadounidense Edward Wible, con una misión clara: eliminar la burocracia y devolver a las personas el control sobre sus finanzas.
Una empresa nacida en América Latina conquistó el mundo
Lo que comenzó como una pequeña startup terminó transformándose en uno de los mayores casos de éxito tecnológico de la región.
Hoy Nubank presta servicios a alrededor de 135 millones de clientes en Brasil, México y Colombia, y continúa expandiendo su presencia internacional, actualmente está en espera de la respuesta a su solicitó su licencia para operar en Estados Unidos. En julio de 2026, su filial mexicana recibió la autorización para operar como banco, un paso clave para consolidar su crecimiento en ese mercado.
El éxito de la compañía también convirtió a David Vélez en uno de los empresarios latinoamericanos más influyentes del sector financiero y en una de las mayores fortunas de Colombia, según Forbes.

Una inspiración para los empresarios latinos
La historia de David Vélez demuestra que las grandes empresas no siempre nacen de una tecnología revolucionaria.
A veces comienzan con una simple pregunta. ¿Por qué algo que funciona mal no puede hacerse mejor?
Esa manera de observar los problemas ha llevado a Nubank a convertirse en un referente mundial de innovación financiera y ha inspirado a miles de emprendedores hispanos que hoy entienden que las ideas nacidas en América Latina también pueden competir en los mercados más exigentes.
David Vélez no construyó únicamente un banco digital. Demostró que una necesidad cotidiana puede convertirse en una empresa capaz de transformar la vida de millones de personas.




